Archivo por meses: junio 2014

Experiencias

La mejor forma de tranquilizarse y darse cuenta de que los bebés realmente pueden aprender a comer solos desde bien pequeños es conocer la experiencia y testimonios de otros padres. A continuación te dejo una serie de enlaces de blogs donde podrás leer como un montón de madres cuentan sus experiencias con el BLW.

Si tienes un blog o página donde hablas de tu experiencia con el BLW y quieres que añada tu enlace aquí, ponte en contacto conmigo haciendo click aquí y lo incluiré encantada.

Nuestro primer año

Mama española en Bulgaria

Centímetro news

La agenda de mamá

Aprender a ser mami

La nave de V

Mama y bloguera

Hablame bajito

Construyendo una familia

La mama Vaca

Padres en pañales

Desde tres! Una familia numerosa

Actualizando a 2.1

¿Pero esto del BLW exactamente que es?

Mucha gente a esta pregunta contestará: “Pues que en lugar de dar papillas o potitos al bebé le das la comida en trozos“.

Pues no, siento tener que informarte que si esa es tu idea del BLW estás equivocado. El BLW no es solo “dar comida en trozos” y ya está. El BLW es algo más.

El BLW es respetar los ritmos del niño, es alimentar a tu hijo siguiendo su proceso natural sin forzarlo y adaptándote a sus necesidades en lugar de obligar al niño a adaptarse a unas pautas que tu decides.

El BLW no es solo sentar al niño y darle la comida en trozos en lugar de hacerlo triturada, de hecho se puede hacer BLW y que el niño solo elija comer purés, ¿Sorprendido? Lo que pasa es que entre un puré y comida sin triturar lo más seguro es que el bebé opte por esta y pase de los purés, aunque meter la mano en ellos puede ser muy divertido. El BLW es una parte de crianza respetuosa, la que concierne a la alimentación. De la misma forma que respetamos los ciclos del niño respecto al sueño o esperamos pacientemente a que el niño sea capaz de andar o le salgan los dientes, con el BLW esperamos a que el niño esté preparado para empezar a comer y dejamos que sea el niño el que decida cuando, cuanto y como comer.

El BLW hace que el niño se integre en la familia compartiendo la mesa a la hora de la comida, toda la familia come a la vez y todo lo que hay en la mesa es apto para que lo coma en niño, esto hace que los hábitos de la familia tengan muchas veces que modificarse para ser más saludables, pero tranquilo, todos salen ganando. El bebé aprende a comer y a socializar y los adultos comen más sano.

No se trata de llegar a los seis meses y ese mismo día empezar a darle comida, se trata de observar al niño y comprobar si está preparado para comer. Y si lo está, es nuestra responsabilidad como padres ofrecerle comida que sea variada, sana y adecuada para que él bebé decida si quiere comer o no, qué es lo que quiere comer y cuanto quiere comer.

El BLW no “se hace” ahora si y luego no, veo a muchas madres contar que ellas “hacen BLW” por la noche mientras que en la guardería no, o que si salen a comer fuera “no hacen BLW” pero que en casa si. No, eso no es “hacer BLW”. Ni siquiera es “Hacer una alimentación mixta” a no ser que consideremos mixto el combinar purés con comida en trozos. Pero eso NO es “hacer mixto con BLW”. Ofrecer comida troceada no es BLW, es simplemente eso, ofrecer comida en trozos. Resumiendo, BLW no es la abreviatura de “dar comida en trozos para que se vaya acostumbrando

Hay mucha confusión respecto al BLW o alimentación complementaría a demanda autoregulada por el bebé. Una confusión muy habitual es sobre cuando empezar, el BLW también se ha traducido como destete autodirigido por el bebé. ¿Que quiere decir esto? Que el BLW permite que sea el bebé el que decida como y cuando destetarse. Y esa debe ser la finalidad del BLW, el destete gradual. De ahí que intentar empezar BLW con un bebé que ya está destetado es absurda. Por eso la base de la alimentación de un bebé con BLW es la leche, sea leche materna o sea leche de fórmula, pero la base hasta el año es la leche.

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Una de las premisas básicas es que a un bebé con el que se ha optado por destetar siguiendo el método BLW se le alimenta primero con la leche y una vez está saciado entonces es cuando se le ofrece otro tipo de comida para que vaya experimentando y familiarizándose con ella. Y es que ese es el objetivo del BLW, que el bebé se vaya familiarizando con la comida, el objetivo no es saciar al bebé ni quitarle el hambre, el bebe que practica BLW correctamente ya está saciado y sin hambre antes de tocar la comida.

Por supuesto que hay más formas de que el bebé se familiarice con la comida, por ejemplo el método más utilizado que es el de darle puré al niño y simultáneamente ofrecerle comida troceada, es un método perfectamente válido, pero no es BLW, es el sistema “de toda la vida”, que puede que no tenga nombre pero es otra opción.

El BLW es un voto de confianza plena en las capacidades de tu bebé, tienes que confiar en él de la misma forma que confiaste en él cuando le alimentabas con pecho a demanda. Tienes que confiar en que él comerá lo que necesite cuando lo necesite, por eso también se llama alimentación complementaria a demanda, porque es un sistema que complementa la alimentación que actualmente tiene el bebé, no la sustituye. Y esta alimentación ha de ser a demanda, eso quiere decir que tienes que olvidarte de medir o pesar lo que come, (atención, estamos hablando de niños sanos, los niños enfermos o con algún tipo de problema tienen que seguir las indicaciones médicas) tienes que confiar en que tu hijo sabe que es lo que necesita y estar preparado para pasarte días y días en los que a lo mejor solo quiere comer plátano y pan y rechaza la carne, el pescado o las verduras. Tienes que estar preparado para ver como tu hijo apenas prueba la comida y se alimenta exclusivamente de leche. Tienes que dejar que sea él el que decida si quiere comer o no.  Tienes que estar preparado para cambiar tus hábitos alimenticios, para beber solo agua en las comidas, para comer sin sal porque la sal no es buena para el bebé (o poner la sal aparte), tienes que estar preparado para evitar comidas poco saludables porque tu bebé va a comer lo mismo que comes tu. Esa es la manera en que tu bebé aprenderá a comer, viendo como lo haces tu.

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Desde aquí oigo los gritos escandalizados de más de uno. ¿Como voy a dejar que sera el bebé el que decida que y cuando comer?¿Como va a comer lo mismo que como yo? ¡Si dejo que coma lo que quiera se va a morir de hambre!, ¡Así un bebé no puede estar “bien” alimentado!¡Cómo va a ser suficiente lo que ha comido si solo se ha comido un guisante y ha chupado un trozo de zanahoria! Pues bien, si leyendo lo que he escrito te vienen a la mente estos comentarios, sencillamente tú no estás preparado para el BLW. Así de simple. Puedes optar por dar purés a tu hijo y si no tienes miedo a que se atragante puedes combinarlo con comida troceada o esperar a estar preparado para introducir los trozos. Incluso si te hace ilusión pensar que a veces “haces BLW” pues vale, si el nombre es lo de menos, lo importante es que disfrutéis los dos, que la alimentación sea algo agradable y sobre todo que nunca, nunca, nunca fuerces a tu hijo a comer. El está preparado para el BLW, ¿Y tu, estás preparado para el BLW?

Recuerda que antes o después tu hijo comerá de todo. Uses el método que uses. No hay prisa, tiene toda la vida por delante.

Mi bebe tiene quince meses. ¿Como empiezo con el BLW?

quincemeses02Una de las acepciones del BLW es destete dirigido por el bebe,  si estamos hablando de un bebe de 15 meses que lleva comiendo purés desde los cuatro, cinco o seis meses ese bebe ya está destetado, en ese punto, con quince meses, que el bebe empiece a comer sólidos no es BLW, es lo “normal”, es el pasar de purés a sólidos.  El blw consiste en pasar de la teta o biberón a los sólidos no de los purés a los sólidos.

Si este bebe empezó a los seis meses con los purés (si no empezó antes, a los cuatro como recomiendan muchos pediatras) quiere decir que lleva mas de la mitad de su vida (o dos terceras partes) comiendo purés.

Empezar ahora con BLW siguiendo las mismas pautas que con un bebe de seis meses que solo ha comido teta o biberón ES UNA TEMERIDAD. ¿Porque? pues porque ese bebe ya está acostumbrado a tragar sin masticar y ha perdido el reflejo de expulsar lo que le entra en la boca.

quincemeses03¿Que quiere decir eso? Que si ahora empieza a comer trozos sin más, el niño se va a atragantar, va a vomitar, tendrá arcadas, porque no sabe gestionar la comida. Eso sin contar con que la base de su alimentación ya no es la leche, seguramente solo hace tomas nocturnas o un par de tomas al día, la base de su alimentación ahora son los purés.
Si su madre deja de darle purés y le de comida sólida que no sabe gestionar ese bebe va a pasar muuucha hambre.

Simplemente ese bebe es demasiado mayor para empezar con blw, ese bebe tiene que seguir las pautas “tradicionales” para pasar de purés a sólidos que NO SON LAS MISMAS que para pasar de teta a sólidos. Ese bebe debería ir comiendo purés cada vez purés menos triturados a los que se les va añadiendo paulatinamente trozos de comida combinado con algunas cosas sólidas hasta que aprenda a gestionarlos, lo que se hecho “toda la vida” para pasar de los purés a los sólidos. Tranquilos, que con el tiempo y paciencia, aprenderá.

quincemesesSi los padres “han llegado tarde” porque no conocian este sistema de alimentación  y ya llevan meses alimentando a su bebé con pures, no pasa nada, pueden seguir con los purés y poco a poco pasar a los trocitos. No trato de desanimar a los padres, se trata de ser realista, el BLW no es la panacea ni la única forma de alimentar a un bebe, si no es recomendable, no lo es y ya está. 

No hay que darle al niño trozos por narices y eliminar los purés, esos padres deberían buscar información en grupos o páginas de alimentación infantil donde madres con experiencia en el paso de purés a sólidos puedan ayudarles, si se empeñan en alimentar a su hijo con BLW lo único que va a sacar son sustos y disgustos porque su bebe come muy poco y se atraganta, lo que por otro lado es normal teniendo en cuenta la edad y hábitos alimenticios del bebe.

El baby led weaning está muy bien, pero no siempre es la mejor opción.

Galletas

Ingredientes:

  • 3 cucharadas  de aceite de oliva
  • 25 gr. de Azúcar moreno
  • 200 gr. de harina
  • 50 cc de leche
  • 1 huevo
  • 1 cucharadita de levadura química (levadura royal)

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Instrucciones:

Mezclar todos los ingredientes en un bol.  Dejar la masa reposar un par de horas en la nevera. Extender con un rodillo hasta que tenga un grosor de unos 3 mm. Con un cortapastas redondo recortar las galletas e ir colocándolas en una bandeja de horno, volver a amasar los restos, extender y seguir cortando.

Pinchar las galletas con un tenedor para que no suban demasiado.

Hornear unos 20 minutos a 180º. El tiempo de cocción dependerá del horno. Cuando las galletas están tostadas, están listas.

Respetar el apetito del niño

Julio Basulto es uno de los mejores y mejor considerados nutricionistas que hay actualmente, sus consejos siempre bien documentados y su forma fácil y amena de explicar las cosas hacen que aprender sobre lo que es mejor para nuestros hijos sea una tarea agradable.

En el siguiente artículo habla de como respetando el apetito del niños estamos respetando al niño en si mismo.

El articulo original lo puedes encontrar aquí:

http://blog.lasirena.es/lang/es/2014/06/19/respectar-la-gana-dun-nen-es-respectar-el-nenrespetar-el-apetito-de-un-nino-es-respetar-al-nino/

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Una de las mejores maneras de enseñar respeto a un niño es respetarle. Y eso incluye respetar su apetito. Imaginémonos a un padre o a una madre diciendo a su querido retoño lo siguiente: “Hijo mío, cuando seas mayor quiero que comas en función de tu apetito, siempre según tus gustos y preferencias y en base a una dieta saludable. Para ello, te obligaré a comer más de lo que te apetece, unos alimentos que yo he escogido, muchos de ellos malsanos”. Es una contradicción en toda regla, similar a la que aparece enesta viñeta del humorista Streeter. Más todavía si el padre o la madre comen fatal delante del niño. Lamentablemente, es lo que sucede en muchos casos. Veámoslo más de cerca, para concienciarnos de que conseguir que nuestros hijos coman bien no es solo predicar con palabras.

¿Sobornamos a nuestros hijos?

El ejemplo antes citado no es tan irrazonable como pudiera parecer. La Academia Americana de Pediatría, en su libro «Pediatric Nutrition Handbook» indica que “la estrategia más comúnmente utilizada para animar a los niños a comer es el soborno”. Sobornar no es en absoluto educativo, y es del todo contraproducente para una correcta alimentación. Las llamadas “conductas coercitivas de alimentación” minan la capacidad innata de los niños para regular su consumo de energía, según dejaron claro Fox y colaboradores, en una investigación publicada en 2006 en la revista Journal of the American Dietetic Association.

Solo tres bocados más

En el ámbito científico, nadie duda de que los niños tienen una innata capacidad de regular su ingesta energética. ¿Respetamos acaso la sensación de hambre de nuestros hijos? En general, no.

Tal y como indiqué en este mismo “rincón”, en el texto que redacté para el “Día nacional de la nutrición”, una investigación con el título «Just three more bites» (solo tres bocados más) constató que el 85% de los padres o cuidadores intentó que sus hijos (o los niños a su cargo) comieran más de lo que ellos querían. Ello se tradujo en que el 83% de los menores comió por encima de su apetito y el 38% comió notablemente más de lo que hubiera comido si nadie les hubiera dicho nada.

El estudio, coordinado por la Dra. Joan K. Orrell-Valente, resulta interesante por su cuidado diseño: evaluó el ambiente familiar a la hora de comer en una muestra aleatoria de ciento cuarenta y dos familias de diferentes niveles socioeconómicos. Hacer que un niño coma por encima de su apetito aumenta el riesgo de que padezca obesidad, algo nada recomendable.

Demasiados alimentos superfluos

También he mencionado que muchos de los alimentos que ofrecemos a nuestros niños son “malsanos”. Es una palabra acuñada por la Organización Mundial de la Salud, aunque en otras ocasiones utiliza“insanos”. Sea como fuere, nuestras despensas y nuestras neveras están, en general, llenas de alimentos superfluos que aportan calorías vacías a nuestros niños y que contribuyen a incrementar su riesgo de dolencias como la caries o la obesidad. El estudio enKid, que evaluó la alimentación de una muestra representativa de la población infantil y juvenil española, mostró lo siguiente:

–          El 96,4% consume usualmente productos de bollería y galletas.

–          El 88,2% consume habitualmente aperitivos y snacks salados

–          El 99,4% incluye habitualmente en su dieta dulces y golosinas

–          El 92,6% consume habitualmente refrescos

–          El 73% de la población mayor de 14 años consume usualmente bebidas alcohólicas

Hace poco hemos sabido que casi el 20% de los menores de diez años toma una media de dos litros mensuales de bebidas energéticas. De entre estos niños “consumidores”, alrededor del 16% son “altos consumidores crónicos”, ya que su consumo medio mensual es de 4 litros. Son datos tomados de un reciente informe de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), en el que participaron más de 52.000 niños, de 16 de los 27 Estados miembros de la Unión Europea (UE), incluido España. El consumo de estas bebidas en tales cantidades puede averiar la salud de nuestros hijos.

A continuación apunto tres consejos para abordar esta (compleja) situación.

1.- Respetar la sensación de hambre y ofrecer alimentos saludables

En 2012, la Agencia de Salud Pública de Catalunya publicó un recomendable documento denominado “La alimentación saludable en la etapa escolar”. En él, además de insistirnos en la importancia de ofrecer al niño una dieta saludable , leemos el siguiente: “Las cantidades de las raciones deben ser acordes con las necesidades propias de la edad y han de respetar la sensación de hambre expresada” (“Les quantitats de les racions han d’anar d’acord amb les necessitats  pròpies de l’edat i han de respectar la sensació de gana expressada”).

Así que respetar al niño no es solo tratarle con cariño y prestar atención a sus necesidades, también es respetar su apetito. El estudio de la Dra. Joan K. Orrell-Valente y colaboradores, antes citado, insiste en que todos los padres deben saber cinco cosas, algunas ya mencionadas:

1.- Los niños tienen la capacidad de autorregular la cantidad de energía que ingieren en función de sus necesidades. Pueden reconocer su apetito y responder a sus señales internas de hambre y saciedad.

2.- Si no se respetan las señales de hambre y saciedad del niño (por ejemplo, mediante el control de los padres) se puede alterar su capacidad innata para reconocer y responder a estímulos internos

3.- La responsabilidad de los padres recae principalmente en suministrar alimentos saludables y en determinar cuándo se sirven dichos alimentos.

4.- Debemos permitir que los niños elijan qué y cuánto quieren comer de lo que nosotros les hemos ofrecido

5.- Usar la comida como premio, amenaza o castigo, imbuye un valor desmesurado (a ojos del niño) a alimentos ricos en calorías vacías (Ej.: refrescos).

2.- Predicar con el ejemplo y comer en familia

Además de ofrecer al niño alimentos saludables y además de no insistirle en que pertenezca al “club del plato limpio”, hemos de tener claro que si nosotros seguimos una dieta saludable, las posibilidades de que nuestros hijos también la sigan aumentan de forma considerable.

Sabemos también, como señalé en el texto “Comer en familia: más importante que nunca”, que compartir comidas en familia es fundamental. Mencioné que compartir 3 o más comidas en familia por semana puede reducir las posibilidades de que los niños padezcan exceso de peso en un 12%, de que se tomen alimentos insanos en un 20%, de que sufran trastornos de la alimentación en un 35%.

La actriz y presentadora Eva Hache lo ha resumido muy bien, en mayo de este año, en su texto “¡A comer!”, publicado en El País: “Hágase el favor de compartir la comida con sus hijos. Igual que la comparte con sus amigos. Nadie le dice a un colega: «Si no te acabas el pescado, no hay postre». No convierta el arte de comer en la hora de la tortura, porque solo conseguirá pasar malos ratos y, de propina, que su hijo sea obeso o regalarle un desorden alimentario”.

Pero además de respetar su apetito, ofrecerles alimentos saludables, predicar con el ejemplo y comer en familia, hemos de tener algo más en cuenta, dado el alto riesgo de obesidad infantil en nuestro país.

3.- Ojo al tamaño de la ración que les (y nos) servimos

Diversos estudios han mostrado que, como los adultos, los niños pequeños son “sensibles a las cantidades”. Es decir, si les ofrecemos una gran ración de alimentos, es posible que coman por encima de su apetito. Según han señalado Johnson y colaboradores en abril de 2014 (Am J Clin Nutr), muchos adultos sirven raciones grandes a sus hijos. Así, es posible que estemos contribuyendo de forma inadvertida al consumo excesivo de energía de nuestros hijos si les presentamos raciones demasiado grandes de alimentos.

Es más, es probable que las raciones que nos servimos a nosotros mismos influyan en la cantidad de comida que toman nuestros hijos. Ello contribuiría a su exceso de peso, ya que tomarían como norma unas raciones inapropiadas para su edad.

Para los niños, la cantidad de comida que les hemos servido actúa como una señal implícita con respecto a cuánto esperamos que consuma. En tal caso, un niño piensa algo así: “si mis padres me han puesto esta cantidad de comida, será que es lo que debo comerme”.

En conclusión

El ambiente en nuestro hogar influye mucho en el comportamiento de los niños. En la mesa transmitimos valores y modelos a seguir. Si comemos en familia, respetamos a nuestros hijos, les ofrecemos una dieta sana y les damos un buen ejemplo con nuestros propios hábitos, todos salimos ganando. Los adultos, porque aprendemos que dar es recibir (al dar ejemplo mejoramos nuestra salud), y los niños porque aprenden un modelo saludable de alimentación. Modelo que les acompañará toda su vida…y que probablemente acompañe también a la de sus propios hijos (nuestros nietos).

Julio Basulto (@JulioBasulto_DN)

Diplomado en Nutrición Humana y Dietética (Universidad de Barcelona)

Facebook: https://www.facebook.com/julio.basultomarset

¿Qué necesito para empezar?

empezarPara empezar con la alimentación complementaría a demanda no se necesita gran cosa, todo depende de lo exigente que seas a la hora de la limpieza.

Puedes empezar con tu bebe en tu regazo y dejando que coma de tu plato, así lo único que necesitarás será un babero. Pero seguramente querrás que tu bebe pueda comer solo “sentado en su sitio” sobretodo cuando sea un poco más mayor y ya empiece a “comer en serio”

Este es el equipo básico que yo he utilizado:

Trona: que sea lo más sencilla posible, ligera y sobretodo fácil de limpiar. Si tu trona es complicada de limpiar pon una toalla o trapo por encima porque se va a manchar. Y mucho. Es interesante que tenga mesa.

Baberos: Los de mangas impermeables son una buena opción, la única pega que pueden tener es el tamaño. Generalmente están pensados para niños más mayores y a un bebe de seis meses pueden irle grandes. Si es verano la mejor opción es dejar al bebe solo con el pañal, si no hace buen tiempo y el babero de mangas es muy grande a mi lo que mejor me ha funcionado son los beberos impermeables atados al cuello con un lazo y arremangar bien las mangas. Eso si, cuenta con que se va a manchar le pongas lo que le pongas.

Platos, vasos y cucharas. Si quieres dárselos para que juegue y se vaya familiarizando con ellos, muy bien. Si pretendes utilizarlos para su función original prepárate para platos y vasos voladores (contenido incluido). Lo más cómodo es poner la comida directamente en la mesa o en la tabla de la trona.

Perro o protector de suelo. Si tienes perro va a estar encantado (siempre que le dejes comer lo que cae, claro). Si no lo tienes o no quieres que se ponga morado con todo lo que cae al suelo puedes probar a poner la trona sobre un hule o papel de periódico, hay a quien le gusta este sistema, nosotros tenemos perro, pero personalmente encuentro más sencillo limpiar el suelo que un hule. Si el hule o mantel está limpio puedes recoger la comida que llegue al suelo y ofrecérsela de nuevo a tu bebe. En nuestro caso la comida no llega a tocar el suelo, Froi se encarga de ello 🙂

 Y poca cosa más material necesitas para empezar.

Solo hay una cosa MUCHO MAS IMPORTANTE que todo lo que te he contado aquí, es vital INFORMARSE BIEN. El blw mal llevado a la práctica puede ser peligroso, por eso te animo a que antes de empezar te informes bien de como tienes que ofrecer la comida a tu bebé y sobretodo de lo que tienes que hacer en el poco probable caso de que se atragante.

Grupo de apoyo

grupofacebookSi estás empezando con el blw y quieres compartir tu experiencia, dudas e inquietudes, tenemos un grupo en facebook, en él puedes estar en contacto con más padres y comentar lo que quieras. En compañía siempre es más sencillo, así que si quieres unirte a nosotros estaremos encantados de que formes partes de nuestro grupo.

Puedes localizar el grupo en esta dirección:

https://www.facebook.com/groups/mibebecomesolo/

Croquetas de garbanzos

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Ingredientes:

  • 1/2 kilo de garbanzos hervidos (pueden ser de bote, aunque mejor naturales)
  • 3 zanahorias
  • 1 cebolla
  • Pan rallado

Instrucciones:

Rallar fina la zanahoria y la cebolla, si se tiene batidora con accesorio picador se puede utilizar.

Triturar los garbanzos con la batidora y mezclarlos con la cebolla y la zanahoria formando una masa. Tiene que quedar consistente, si necesitamos más consistencia podemos añadir pan rallado.

Dejar la masa reposar en la nevera como mínimo dos horas.

Formar las croquetas y rebozarlas con pan rallado. Freír en abundante aceite. Pueden hacerse también en el horno.

 

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¿Alimentación complementaria o alimentación sustitutoria?

Cuando nuestro bebe cumple los seis meses (o desgraciadamente a partir de los cuatro si el pediatra no está bien informado) la enfermera o el pediatra (según el centro de salud) suele darnos lo que yo llamo “la hoja”. Una serie de pautas de alimentación con los alimentos que nuestro bebe “puede o no puede”, “debe o no debe” empezar a comer.

Estas hojas muchas veces son fotocopias de fotocopias y siguen conteniendo las mismas pautas que se daban hace 50 años. Las cosas han cambiado, las recomendaciones de la OMS, UNICEF, AEPED y demás organismos son muy distintas, pero a la mayoría de los padres nos siguen dando “la hoja” como si fuera el santo grial.

No voy a hablar ahora de lo acertadas o desacertadas que son estas indicaciones, de eso hablaré más adelante, hoy quiero hacer notar otra cosa.

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Cuando nos dan “la hoja” nos hablan de que ya es hora de que nuestro bebe empiece con la alimentación complementaria, pero las pautas que nos dan a mi forma de ver no son de alimentación complementaria, son más bien lo que yo llamo “alimentación sustitutoria”. ¿Por qué? Pues porque las pautas que nos dan nos recomiendan ir sustituyendo tomas por comidas, se empieza sustituyendo la toma de la mañana y de la noche por una papilla de cereales, luego la toma de la tarde por un puré de frutas y luego la toma de la comida por un puré de verduras con carne.

Y yo me pregunto ¿Donde esta la “complementación”? Complementar según el diccionario es “Poner un complemento o mejora a una cosa, añadirle algo para completarla” así en principio la alimentación complementaria tendría que mejorar la alimentación que actualmente tiene el bebe, la leche, sea materna o de fórmula que hasta ahora ha sido la base de su alimentación, complementarla sería añadir cosas para completarla, no sustituir tomas alegremente.

Este es el motivo principal por el que muchos bebes experimentan un parón en su crecimiento cuando empiezan con la “alimentación complementaria” no están complementando, están sustituyendo, tomas de leche rica en grasas que es lo que hace ganar peso, por purés de frutas y verduras que es lo que se suele comer cuando se quiere perder peso. Y este es también el motivo por el que muchos bebes se comen esos impresionantes platazos de puré, necesitan comer mucho para tener más aporte calórico, no es que estos bebes “coman muy bien” o “sean unos tragones” es que a estos bebes se les está sustituyendo lo que realmente les alimenta, la leche, así que o comen puré como “unos campeones” o pasan más hambre “que el perro de un ciego”.

Muchos padres se sienten orgullosos de ver a sus hijos comer platos de puré que a un adulto le costaría terminar, piensan que así está “bien alimentado”. No voy a decir que no esté alimentado, que lo está, pero ese niño está aprendiendo a comer cantidades demasiado grandes para el tamaño de su estómago y no aprenderá correctamente a distinguir la sensación de saciedad lo que en un futuro podría acarrearle problemas de obesidad.

No estoy diciendo que la alimentación sustitutoria sea mala, ni que un bebe no pueda estar alimentado así perfectamente, pero no entiendo porqué se empeñan en llamarlo “alimentación complementaria” cuando no complementa nada.

A mi me gusta definir el BLW como “alimentación complementaria a demanda” porque es un método que complementa la leche y es a demanda del bebé.

¿Es mejor el BLW que la alimentación sustitoria? Pues supongo que ni es mejor ni peor, es distinto.